El pasado 11 de abril nuestros queridos socios Miguel Sáez y José Todo participaron en la XV edición cicloturista de la Paris Roubaix Challenge, el infierno del norte. Una marcha cicloturista no competitiva que reunió a más de 9.000 cicloturistas llegados de todo el mundo… Miguel ya participó el año pasado y en esta ocasión volvió para acompañar a su gran amigo José, dos viejos rockeros con muchos años de bicicleta, de marchas cicloturistas y con una gran ilusión por seguir compartiendo grandes retos como la de este «monumento».

De turismo visitando «El Pavé», monumento conmemorativo de la edición 100 de la París-Roubaix situado a la entrada del velódromo de Roubaix.

Miguel y José con el plano de la Paris Roubaix 2026.
Superar el Bosque de Arenberg, Carrefour del Arbre, Mons en Pevele, el velodrome de Roubaix, etc., es una experiencia única y distinta que cualquier ciclista debe hacer una vez en la vida.
Tanto Miguel como José completaron el recorrido Largo, de 170 kilómetros, que parte de Busigny, a más de 100 kilómetros de Roubaix y tiene más de 55 kilómetros de adoquines divididos en 30 tramos. La parte positiva de esta prueba cicloturista es que el chip no mide el tiempo, solo marca la salida y la llegada de los tramos de Carrefour del Arbre y Bosque de Arenberg. No hay clasificación, por eso te permite salir en un intervalo de tiempo sin prisas ni agobios. Y así poder «disfrutar» del auténtico infierno del norte.

El histórico pavés del Norte de Francia, considerado allí como un monumento nacional.
Como dato anecdótico habría que apuntar que el pavor que el adoquín despierta en los corredores es inversamente proporcional al amor que le profesan la mayoría de los habitantes de las zonas que tienen la suerte de tener un sector cerca. La París-Roubaix y su pavés son auténticos patrimonios para la zona, por lo que se procura mantenerlo y conservarlo en el mejor estado posible teniendo en cuenta que estos caminos son de uso habitual para los agricultores. Además, la zona que recorre la carrera fue una de las más castigadas durante la Primera Guerra Mundial. De ahí viene el apelativo «Infierno del Norte», por el estado en que quedó tras el conflicto bélico.

Salida en el Bosque de Arenberg
Miguel Sáez: «Tanto José como yo hemos vivido los dos una auténtica tortura que es el pavés. Pero sin duda ha sido un lujo y verdadero placer volver a participar en la París Roubaix por segunda vez pero sobre todo por poder hacerlo junto a mi gran amigo José Todo».
José Todo: «Puto infierno del norte, menuda tortura. Me duelen hasta las uñas…». Estas fueron las primeras palabras de José al acabar la prueba.
Para la PCQP es un honor y una gran admiración ver su presencia en el monumento por excelencia del ciclismo mundial.
¡Enhorabuena socios y a por la próxima!



