Continuamos con las entrevistas a nuestros socios y en esta ocasión vamos a conocer a un poco más a una persona muy importante para la PC Quart: Don Juan Antonio Manzano más conocido como Marine.
Ximo Martínez: «Perro verde dirán algunos… compañero ejemplar dirán otros… pero todos coincidirán en una cosa: lleva la Penya en las venas».

FICHA PERSONAL
Nombre: Juan Antonio Manzano Divieso
Edad: 59 años
Profesión: Administrativo
Familia: Mª Ángeles Ruipérez Asensio (mujer) y Beatriz Manzano Ruipérez (hija).
Lo primero de todo es que nos cuentes a los que no te conocemos tanto el porqué del apodo de “Marine”:
Antes de apuntarme a la Peña, en el trabajo, formaba parte de un equipo que nos dedicábamos a realizar auditorías financieras a los interproveedores de Mercadona.
De broma, nos llamábamos “Marines” por ser los que teníamos que “pegarnos y luchar” para hacer frente a todas las trabas que nos ponían.
Años más tarde de estar en la Peña, cuando hacíamos etapas muy duras y lo pasaba mal me decía a mí mismo “¡¡¡Sigue, eres un puto Marine!!!
Creo que, a base de oírmelo decir muchas veces, la gente también empezó a llamármelo.
-Cuéntanos un poco como es una semana normal de tu vida y como te organizas para entrenar.
Es aburrida, ¡¡¡como yo!!! De lunes a viernes me levanto a las 5:00 horas, hago una tabla de ejercicios de unos 40 minutos, me ducho, almuerzo y me voy al trabajo. Empiezo a las 7:00 horas y termino entre las 15:00 – 15:30 horas.
Los lunes y miércoles son los días que entreno en bicicleta. Realizo siempre el mismo recorrido lo cual tiene la ventaja de que casi lo hago en automático. Normalmente voy solo, aunque últimamente Tomás, cuando puede, me está acompañando.
El sábado hago la etapa con la Peña y el domingo descanso porque el lunes vuelvo a empezar la rutina.

-¿Cómo y cuándo te iniciaste en el mundo del ciclismo?
Un año antes de apuntarme a la Peña, me compré una bici de montaña en Carrefour. Era un “auténtico hierro”. Empecé dando paseos por el pueblo, luego empecé a ir a Pinedo y más tarde hasta El Saler.
Aquí fue cuando decidí comprarme una bicicleta de carretera.
-¿Recuerdas cuál fue tu primera bicicleta?
Fue una MMR de hierro que compre en Pertegaz en Enero de 1997. Para cambiar los platos y las coronas tenía dos palancas y los pedales con rastrales.
A los dos meses le puse los pedales automáticos y los cambios en las manetas.
Cuando me apunté a la Peña, en Septiembre de ese año, me mandaron a una tienda de Xirivella (Bicicletas Pérez Soliva) donde me compré otra MMR de acero con mejores componentes.
La otra se la di a mi hermano unos meses más tarde cuando se apuntó, él también, a la Peña.




En total he tenido cuatro MMR (una con los colores de nuestra bandera), tres LOOK y tres RIDLEY.
-¿Qué bicicleta tienes en la actualidad? ¿Qué nos cuentas de ella? ¿Cómo va?
Actualmente tengo una RIDLEY NOAH. Es la tercera de esa marca y la que hace diez de todas las que he tenido. Va muy bien y espero que sea la última que tenga. Originalmente es la de la foto de abajo.

Ahora le he puesto unas ruedas Fulcrum de carbono con menos perfil.
Salvo la primera, que se la di a mi hermano, la quinta que se la vendí a “La Bestia Briones” y la que tengo ahora, todas las demás las he cambiado por rotura del cuadro.

-¿Cuál es la presión ideal de los neumáticos y dinos por qué?
Yo los llevo entre medio kilo y un kilo de presión por debajo de la máxima que admiten. Recuerdo en mis primeros años inflarlos al tope que ponía el fabricante y romper tres cuadros por el eje pedalier.
Ten en cuenta que antes admitían hasta 11 kilos de presión y eso hacía que las vibraciones de los impactos en carretera no los absorbiesen las ruedas sino el cuadro. Pero claro, esto me lo dijeron años después.
-Oye, da gusto ver tu bicicleta porque todos los sábados está limpia e impecable… ¿Es una costumbre, una manía o un hobby el tenerla tan limpia y perfectamente engrasada?
Es un hábito que llevo a rajatabla con todas las cosas, no solo con la bicicleta. Me gusta el orden y la limpieza. Si te llevaran a las oficinas donde trabajo y te preguntaran cual es mi mesa creo que lo adivinarías enseguida.
Además, ¿te imaginas como estaría mi pobre bicicleta después de dos salidas con la Peña si no la limpiara? Sería carbono recubierto de babas, mocos, restos orgánicos de todo tipo salidos de mi YO interior… PUAFFF!!!
-¿Cómo te definirías como ciclista? ¿Con qué ciclista crees que se te podía comparar?
Como soy bastante torpe, solo hay que verme un rato encima de la bici, intento ser PRUDENTE para no tirar a nadie.
No hay ningún ciclista que se pueda comparar conmigo, ya que en ese caso no serían ciclistas, serían otra cosa (no tengo claro qué, pero bueno…).
A mi me gusta mucho un ciclista holandés llamado Joop Zoetemelk porque era muy disciplinado y trabajador. Tenía mucha resistencia por lo que ganaba carreras de gran distancia.
-¿Has tenido alguna lesión importante como ciclista? ¿Y algún accidente serio?
Gracias a Dios NO, hasta el momento.
-Si no te importa recordarlo, cuéntanos lo que te pasó en los Lagos de Covadonga…
Fue en el año 2010. El día de antes habíamos subido el Angliru y bajando la “Cueña Les Cabres” tuvimos que pararnos y subirnos a la furgoneta porque era un peligro seguir bajando. Algunas ruedas de carbono se deformaron del calor y en mi caso se debieron cristalizar las zapatas de los frenos.
Al día siguiente bajando los Lagos, al final de la “Huesera” empecé a frenar unos metros antes de llegar a la curva y me di cuenta de que me la iba a pegar porque no frenaba bien. Al entrar en la curva me dejé caer del lado izquierdo impactando con la mano izquierda en el suelo, luego el costado y finalmente arrastré de espaldas hasta que me detuve. Suerte que no subía ningún coche porque me habría empotrado contra el. Quemé varias capas de ropa (quitavientos, chaqueta, maillot y camiseta) y un poco de piel a la altura del omoplato.
Lo único que le pasó a la bicicleta fue una fisura en el cuadro, el resto nada, ni un rasguño.
Detrás de mí solo venía un socio, “Manolition” que lo vió todo y no se podía creer que no me hubiese pasado apenas nada.
Una vez levantado y sin ningún dolor, en caliente, seguimos bajando hasta reunirnos con el resto de la Peña abajo del puerto.
Al día siguiente, cuando volvíamos a Valencia, tenia hinchada y morada la muñeca y parte del antebrazo. En el hospital me lo vendaron e inmovilizaron hasta que curó.
-¿Desde cuándo eres socio de la Penya Ciclista Quart de Poblet?
Desde Septiembre de 1997.

-¿Qué recuerdas de tus inicios en la PC Quart?
Recuerdo que la primera etapa que hice con ellos llegué “muerto” pero nunca me dejaron solo. Hasta que me fuí habituando a las distancias y a los recorridos SIEMPRE había alguien conmigo.
El COMPAÑERISMO es lo primero que vi en esta Peña.
-¿Qué cargos has ostentado en la Penya? ¿Cuáles eran tus funciones?
He sido Tesorero durante tres mandatos, aunque en el primero solo estuve tres años (son cuatro años cada mandato) por razones de mi trabajo.
Mis funciones, en aquellos mandatos, eran llevar todas las cuentas de la Peña (cuotas socios, lotería, equipajes, licencias, viajes y excursiones), pagar y liquidar con Hacienda el alquiler del local que no era el actual y pagar a los ciclistas, árbitros y ambulancia que participaban en las carreras que patrocinaba la Peña.
También preparaba las presentaciones de resultados y actividades que hacíamos durante el año y que luego exponíamos en las galas que realizábamos con los familiares donde se entregaban los premios de final de temporada.




Por último, facilitaba todos los datos necesarios que debía presentar el secretario al Ayuntamiento para justificar las subvenciones que nos daban.
-Cuéntanos alguna anécdota de cuando acudíais a cenar todos los jueves a la sede social…
¡¡¡Debe haber más de una, pero… jooo!!! Estoy mayor y como hace años que no voy, ahora no recuerdo ninguna.
Pido perdón.
-Has estado durante muchos años como jefe de ruta, ¿verdad? Cuéntanos a todos como era esa labor y cuáles eran tus criterios a la hora de planificar las diferentes etapas de cada sábado.
No se si muchos, pero algunos sí, aunque compartidos con Ximo. Él si sabe hacer buenas rutas, sobre todo en las excursiones de Junio (Alpes, Pirineos, Dolomitas, Asturias, Navarra, Lérida…).
En mi caso, en la medida de lo posible, me gusta hacer etapas con un recorrido exigente pero que tenga una alternativa más asequible para aquellos socios que no entrenan tanto pero quieren llegar al almuerzo con el resto. Esto no siempre es posible pero, en ese caso, si hay voluntad de hacerla yo me quedo con el último. Es MUY IMPORTANTE que NUNCA se quede alguien solo por si pasa algo.
-¿De dónde te viene esa “manía” (no te enfades) por realizar las etapas planificadas de manera íntegra y sin recortarlas ni modificarlas aunque las condiciones climatológicas lo recomienden?
¡¡¡Soy un P..to Marine!!! ¿Recuerdas? ¡¡¡Pues eso lo dice todo!!!
Alguien de esta Peña, que ya no está entre nosotros, me dijo hace muchos años:
“Chaval, si está lloviendo o hace mucho viento no salgas, pero, si sales y te pillan la lluvia o el viento no te vuelvas. Acaba lo que has empezado”.
Y doy fe de que hacía lo que decía porque yo iba con él. Ese ¡¡¡MONSTRUO!!! encima de la bici se llamaba Pepe Company y seguro que sigue dándole a los pedales ahí ARRIBA.

Yo respeto lo que diga la mayoría, pero no me siento obligado a ir por la nueva ruta, ni obligo a nadie a hacer la ruta original. Hablamos de condiciones climatológicas no extremas. Si se trata de otras circunstancias, la cosa cambia.
-¿Puedes contarnos alguna anécdota divertida de algún compañero de la Penya que por desgracia ya no está con nosotros?
Recuerdo, en una etapa larga, que íbamos un socio al que llamábamos “El Pollero” y yo los últimos descolgados del resto de compañeros cuando, de repente, se para en mitad de la carretera, se baja de la bicicleta, la deja caer al asfalto y se tira al suelo gritando que quería morirse y que ya no quería saber nada de este mundo. Yo paré unos metros más adelante, dejé mi bicicleta en la cuneta y fui donde estaba él, en mitad de la carretera. Cogí su bicicleta, la dejé en la cuneta y luego, agarrándole por los sobacos, lo arrastré hasta una sombra de un árbol que había en un lado de la carretera.
Le dije que se tranquilizara y que, cuando se viese mejor, continuábamos para llegar a Venta Gaeta, donde era el almuerzo y a la cual solo nos faltaban unos seis kms. Me dijo que me fuese y que le dejara morir en paz.
Total, que le dije que no se moviese de donde estaba y me fui a Venta Gaeta (entonces no teníamos móviles para llamarnos). Al llegar, conté lo sucedido al resto de compañeros y uno de ellos, creo que Juan Carlos Galea, cogió un bocadillo y una cocacola y se fué para donde lo había dejado. Más tarde aparecieron los dos y pudimos finalizar la etapa.
“El Pollero” era capaz de reventarte y de reventarse así mismo. ¡¡¡Un Monstruo!!!
Este es él al coronar El GALIBIER en el año 2007.


-¿Qué ciclistas te han gustado más de los compañeros que has tenido en la Penya?
Como ciclistas los que más me gustan, desde que los conozco, son:
José Fco. Abellán, “El Taráo”, para mí el más completo de la Peña, tanto subiendo como bajando y llaneando. Nunca se queja, ni cuando tira ni cuando se queda. Tiene, sin tener que hablar, mucho carácter encima de la bicicleta.


Miguel Sáez, “Miguelón”. Con él he hecho etapas espectaculares y sé de lo que es capaz de hacer cuando se lo propone. Es un ciclista “durísimo” cuando está motivado.


José Mª Valldecabres. Le he visto hacer etapas que yo no haré con la edad con las que él las ha hecho. Todo pundonor y coraje. Le he visto llorar de emoción cuando coronó El Stelvio, el puerto más impresionante que he subido.

-¿Cuántos kilómetros haces en tus mejores años?
Unos 18.000 en mi mejor año. Ahora estaré entre 9.000 – 10.000 al año.
-Cuéntanos las mejores marchas cicloturistas en las que has participado…
No soy de participar en marchas cicloturistas por lo torpe que soy pero, en los primeros años de estar en la Peña, participé varias veces en la Marcha de Requena “Tierra de Vinos”, La Marcha de La Font de la Figuera, La Marcha de Monforte del Cid, la Marcha Ciudad de Valencia y Los Siete Picos.
-¿Cuál ha sido tu mayor gesta subido a la bicicleta?
Ir toda la marcha de Los Siete Picos al lado de mi hermano dándole ánimos para acabarla. La acabé el último, por detrás de mi hermano. A ver quién de esta Peña supera eso.
-¿Cuál ha sido la satisfacción más grande que te ha dado la bicicleta?
A pesar del mal momento que supuso el accidente, el haber estado junto a Txema y poder ayudarle tras la caída.
Sinceramente, pienso que tarde o temprano se recuperará. Confío en los avances de la Ciencia y espero que mantenga su fortaleza mental. ¡¡¡ÁNIMO TXEMA!!!
-¿Cuál es el puerto más duro que has subido en bicicleta?
El Angliru. Es el puerto que me ha sacado los mocos, las babas y los órganos más profundos que había en mi interior…

-¿Qué recuerdos tienes de los viajes a Pirineos, Asturias. Alpes, etc. de la PC Quart?
Muy buenos. He podido ir 16 años seguidos a esos sitios que son impresionantes y grandiosos. Solo cuando ves esos puertos y te enfrentas a ellos, es cuando empiezas a dimensionar lo que es el ciclismo.
Mi admiración TOTAL a todos los compañeros que han participado en esos viajes y en especial a todos aquellos que eran mayores que nosotros. TODOS TIENEN UN MÉRITO ENORME. Hablo de José Company, José Mª Valldecabres y el último que estuvo a mi lado en el Gamonitéiro, Joan “Trenecitos”, otro Marine.
Estos viajes no hubiesen sido posibles, entre otras cosas, sin la determinación de Miguel Sáez y el diseño de las rutas que corría a cargo de Ximo Martínez.



-Por cierto, gracias por el video de Cuenca. Cuéntanos un poco (site apetece) como era tu relación con Diego y cuéntanos anécdotas divertidas que tengas de tu relación con Diego.
Conocí a Diego cuando me apunté a la Peña. En aquella época salía en bici y era muy combativo. La primera vez que subí el Oronet en una etapa de la Peña, recuerdo que me pasó en la rampa del pueblo de Serra como una moto, pero es que, después, me pasó su hermano Ximo a unos metros de él.
Diego se encargaba de planificar las excursiones que se hacían de fin de semana, en el mes de Mayo, y en las que también venían los familiares. Entonces no existían los trayectos que ahora tenemos disponibles en aplicaciones como Strava. Unas semanas antes, hacía el recorrido en coche y apuntaba los kilómetros, los pueblos, los puertos y todas las indicaciones importantes de la ruta. Hacía las reservas, en persona, para los almuerzos, comida, cena y alojamiento de todos los que se apuntaban. Era muy meticuloso y organizado y aunque dejó la bicicleta, siguió haciendo deporte ya que corría a pie.
-A la gente que le gusta el ciclismo, ¿por qué motivos deberían apuntarse a la Penya Ciclista de Quart de Poblet?
Por su Gente, por sus Valores, por su Historia y por lo que quieran APORTAR ellos mismos para hacerla “Más Grande”.
Bueno, lo que he dicho anteriormente es la parte “políticamente correcta”, en realidad se deben apuntar porque los que llevamos muchos años ya nos estamos haciendo viejos y se nos tiene que renovar.
Y para acabar la entrevista con Marine pasamos a contestar las preguntas de nuestra sección “los mejores…”.
Le pedimos a Marine que sin pensar mucho y valorando a toda la grupeta actual de la PC Quart, nos diga un nombre para cada adjetivo:
EL MÁS GENEROSO ES: Vicente Valldecabres (en ruta) y Lucky (en el bar).
EL MÁS COMPETIVO ES: Julián Asensio (a él solo le vale estar con los de delante).
EL MÁS FUERTE ES: Nofre Sanmartin (en joven) y Víctor “El Globero” (en”menos” joven).
EL MEJOR ESCALADOR ES: Juanjo “Cobra” (cuando asfalten la subida a la luna será el primero en hacerla, seguro).
EL MEJOR LLANEADOR ES: José “El Tarao” (no recuerdo la cantidad de veces que he madurado y explotado detrás de él).
EL MÁS RÁPIDO BAJANDO ES: Esta no la sé, bajo tan despacio que ya no veo a nadie.
EL MÁS ASTUTO ES: Domin (nunca sé cuando está muerto de verdad el jodío!!!).
EL MÁS CABRONCETE ES: Ximo (me pone todo en valenciano para que no me entere de ná, pero aún así LO QUIERO!!!)

GRACIAS MARINE POR COMPARTIR CON TODOS NOSOTROS ESTA ENTREVISTA TAN CARGADA DE HISTORIA, CARIÑO Y VALORES.
Juan Antonio Manzano, Marine.

